Código DOT y edad de la goma: qué revisar antes de vender
Cómo leer el DOT en segundos, cuándo rechazar una goma usada por edad y qué pide la formalidad dominicana al vender: la condición dicha y un papel con fecha.
Un cliente abre el baúl y saca una goma envuelta en una funda. Dice que está casi nueva, que se la regaló un primo y que solo quiere que se la monte. El dibujo se ve bien. Usted la voltea, busca el marcado del costado y encuentra cuatro dígitos que dicen 1714: semana 17 del 2014. Doce años. Esa goma no se monta, y la manera de decírselo decide si ese cliente vuelve o si se va molesto.
Dónde está el número y qué dice
El código DOT termina en cuatro dígitos. Semana y año. Una goma marcada 2319 salió de fábrica a finales de junio del 2019, y para saber la edad solo hay que restar.
Tres detalles que se aprenden tarde. El código completo suele venir grabado en un solo costado, así que voltee la goma antes de darla por perdida. Un código de tres dígitos es anterior al año 2000 y esa goma va a chatarra sin discusión. Y la goma nueva que lleva años guardada envejece igual dentro de la caja: la caja no la rejuvenece.
El desglose del resto del marcado del costado está en la guía general del código DOT.
Seis años, diez años, y el calor de aquí
La NHTSA documenta que los neumáticos envejecen aunque no rueden. Sobre esa base, la mayoría de los fabricantes recomienda retirar la goma a los seis años desde la fabricación y casi ninguno la respalda pasados los diez.
Eso es guía de fábrica, no una ley dominicana. Aun así conviene adoptarla como política del taller, escrita y visible, por una razón práctica: cuando el criterio está en un papel pegado en la pared, el rechazo deja de ser opinión suya y pasa a ser la regla de la casa.
En el clima de la isla ese reloj corre más rápido. Sol directo, humedad y gomas almacenadas a la intemperie resecan un costado antes de tiempo. Una estiba recostada de una verja, sin techo, pierde material bueno en un año.
Las que no se montan
Hay rechazos que no necesitan instrumento. Se ven y se sienten:
- Cuarteado fino en la base de los tacos del dibujo.
- Costado reseco, con textura de piel de lagarto.
- Bulto o burbuja en el costado, por pequeño que sea.
- Cuerda expuesta en cualquier punto, incluido el hombro.
- Talón dañado o marcas de haber rodado sin aire.
- Parche viejo pegado a una zona ya agrietada.
Cuando el cliente trae su propia goma, revise el DOT delante de él, nunca después. Diga el año exacto. "Esta se hizo en 2014, tiene doce años" cierra la conversación mejor que cualquier explicación larga, porque es un dato y no un juicio. La guía de cuándo rechazar una goma usada por edad tiene la conversación completa, con la parte de dejar constancia del rechazo aunque no se venda nada.
La formalidad va ganando terreno
Aquí conviene separar dos cosas que se mezclan mucho en los grupos.
La primera es el Decreto 420-23. Es el reglamento para el registro nacional de vehículos de motor y remolques y para las licencias de concesionarios, distribuidores y vendedores, con la clasificación de las placas. No es un reglamento de gomas. Lo que sí marca es la dirección del país: más registro, más licencia, más trazabilidad de quién vende qué. Si alguien le dice que ese decreto le exige algo específico a una gomera, pídale el artículo y léalo usted en el portal de la Presidencia antes de cambiar nada en su negocio. Aclaramos una cosa: no localizamos el PDF del decreto servido desde un dominio oficial, así que abajo citamos el portal de decretos de la Presidencia y no el texto.
La segunda es la protección al consumidor, que sí le toca todos los días. Pro Consumidor aplica el régimen de derechos del consumidor y promueve que el establecimiento diga la verdad sobre lo que vende, tenga su libro de reclamaciones y entregue comprobante. Para una gomera eso se traduce en dos frases: la condición se dice antes de cobrar, y queda escrita.
Las reglas y los formatos vigentes se confirman en esos portales oficiales. Ninguna guía, incluida esta, sirve de fuente para una cifra o un artículo.
Qué escribir en el papel
Un recibo de goma usada que no dice el DOT es un recibo incompleto.
Ponga la medida, la condición, la profundidad con que salió, el DOT y la fecha. Si su garantía es limitada, dígalo en una línea corta. "Goma usada, sin garantía por desgaste, quince días por defecto de montaje" es mucho mejor que el silencio, porque el silencio lo interpreta el cliente a su favor tres meses después.
Cómo queda ese papel completo, con el NCF y el ITBIS donde van, está en la guía de cómo cobrar en la gomera.
El dato se captura cuando entra
Todo lo anterior se cae si el DOT no se anota el día que la goma llega al taller.
Cuando la goma ya está arriba, en una estiba de cuarenta unidades, nadie la va a bajar a buscar un número. Por eso el DOT se anota junto con la profundidad y el grado en la recepción del lote, que es el único momento en que la goma está en el piso y usted la tiene en la mano. En la guía del inventario de gomas nuevas y usadas están los cuatro campos que la usada necesita.
Separe también lo rechazado. Una goma que usted decidió no vender y quedó apoyada al lado del rack termina montada por error un sábado de mucho trabajo. Que tenga su esquina, marcada, lejos de lo que sí está a la venta.
En DuroBay la foto del costado rellena medida, marca y DOT sin teclear, y la goma marcada como rechazada no vuelve a aparecer en la búsqueda del mostrador. El resto del material local está en las guías de República Dominicana.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se ve el año de fabricación de una goma?
En los últimos cuatro dígitos del código DOT del costado. Los dos primeros son la semana y los dos últimos el año: 2319 es semana 23 del 2019.
¿Se puede vender una goma de diez años si tiene buen dibujo?
El dibujo no mide la edad. La mayoría de los fabricantes no respalda una goma pasados los diez años y recomienda retirarla a los seis, sin importar cuánto le quede.
¿Qué hago si el cliente insiste en que se la monte?
Enséñele el año exacto en el costado, explique por qué no se monta y deje constancia en el papel aunque no haya venta. El número convence mucho más que una opinión.
¿Qué dice el Decreto 420-23 sobre las gomas?
El 420-23 es el reglamento del registro nacional de vehículos de motor y de las licencias para concesionarios, distribuidores y vendedores. La dirección es hacia la formalidad del que vende. El texto vigente se lee en el portal de la Presidencia antes de citarlo.