Software para llantera: qué necesita un taller chico
Cómo evaluar un programa para una llantera de una a tres bahías en México: búsqueda de medidas desde el celular, SPEI y OXXO, CFDI e IVA en el ticket.
Casi todos los programas para taller se venden con una demostración sentada. Abren una laptop, enseñan doce pantallas y una gráfica de ventas por mes. En su llantera nadie trabaja así ni un solo día del año.
La prueba que sí importa
Un cliente se mete a la bahía con una llanta ponchada. Pregunta si tiene 225/65R17 usada y quiere el precio antes de bajarse.
El técnico está debajo de otro coche. La computadora está en la oficina, a diez metros. Esos diez metros son la venta completa.
Si saca el celular, escribe la medida y contesta en veinte segundos, se queda. Si le pide que espere mientras camina, prende la máquina, espera a que cargue, teclea una contraseña que alguien cambió el mes pasado y busca en una hoja que nadie actualiza desde la semana santa, el cliente arranca y se va con el de enfrente.
Por eso la primera pregunta no es cuántos reportes trae el sistema. Es cuántos segundos tarda una búsqueda de medida, de pie, junto al rack.
Cinco cosas y ninguna más
- Dar de alta una llanta en menos de un minuto: medida, condición, profundidad y rack.
- Buscar por medida aunque el cliente la escriba como quiera, sea 225/65/17, 2256517 o "las diecisiete".
- Cobrar y entregar un ticket que sirva después, con desglose y DOT cuando la llanta es usada.
- Funcionar igual en el celular que en la computadora, sin pedir la sesión cada rato.
- Estar en español de verdad, no en un español salido de un traductor automático.
Cinco. Si un programa falla en dos, ya está fuera, por buena que se haya visto la demostración.
El celular es la herramienta, no el adorno
En un taller de una a tres bahías la misma persona monta, contesta el teléfono y cobra. Cuando el sistema exige computadora para cualquier movimiento, deja de ayudar y se vuelve un trámite más entre usted y el dinero del día.
Un programa pensado para celular deja que cualquiera en el piso dé de alta una entrada, revise el rack o cierre una venta sin caminar. Parece poco. Son quince minutos diarios. En un mes es un día completo de trabajo que le regresa al taller.
Pruebe además qué pasa cuando el internet se pone lento. Un sistema que se queda en blanco esperando señal le tumba la venta que ya tenía enfrente.
Hay otra prueba más aburrida y más reveladora: pídale al programa que le diga cuántas llantas usadas tiene ahorita, por medida, sin que nadie las cuente a mano. Si la respuesta tarda o no existe, ese inventario no está vivo, está capturado. Son dos cosas distintas y solo una le sirve el sábado a mediodía, con tres clientes esperando y un solo técnico en el piso.
SPEI, OXXO y el efectivo de siempre
El dinero llega por todos lados. Efectivo, tarjeta, transferencia por SPEI desde el celular del cliente, o una referencia que el cliente va a pagar a la tienda de la esquina. Un juego de cuatro llantas se paga de dos formas distintas más seguido de lo que uno quisiera.
Separe dos cosas que se confunden seguido. El cobro dice cuánto entró. El registro dice qué salió del rack: medida, condición, profundidad, DOT, precio y a nombre de quién. Un taller que solo guarda lo primero no puede contestar nada útil después, ni al cliente que regresa molesto ni a usted mismo cuando quiera saber qué medidas se mueven y cuáles llevan medio año juntando polvo.
Las comisiones y los tiempos de acreditación cambian según su banco y su acuerdo. Confírmelos ahí, no en un blog.
CFDI, IVA y lo que el papel debe decir
Dos líneas que en México no se improvisan.
La primera es el IVA, que va desglosado y no escondido en un total redondo. La segunda es el CFDI: cuando el cliente pide factura, los datos fiscales tienen que estar capturados desde la venta, no reconstruidos tres días después por teléfono.
El programa no tiene que ser su proveedor de timbrado. Sí tiene que dejarle capturar el RFC, el uso fiscal y el desglose, y entregárselos en un formato que su contador o su plataforma de facturación pueda tomar sin volver a teclear todo. Esa diferencia se nota a fin de mes, cuando son cuarenta tickets y no dos.
Sobre lo que debe traer el comprobante para el cliente, la guía general del recibo tiene la lista completa, incluido qué escribir cuando la llanta es usada.
Cómo probarlo en una semana
No firme un año para probar. Con el taller trabajando normal:
- Dé de alta veinte llantas usadas de verdad, con rack y profundidad.
- Busque cinco medidas desde el celular, junto al rack, con cronómetro.
- Cobre tres ventas completas y entregue los tres tickets.
- Ponga a alguien que no vio la demostración a hacer lo mismo, solo.
- Cuente cuántas veces le preguntó.
Si al quinto día sigue preguntando, no es el empleado.
Dónde entra DuroBay
DuroBay cumple esta lista: corre en el celular, está en español y en inglés, guarda profundidad, grado y origen de cada llanta usada, y saca el ticket al cobrar. La foto del costado rellena medida, marca y DOT sin teclear nada. Es gratis para empezar, hoy es aplicación web y la versión de iPhone viene en camino.
No es la única que sirve. Tómela como vara de medir cuando compare, igual que compararía dos balanceadoras antes de soltar el dinero.
Si quiere afinar la parte del inventario antes de cambiar de programa, cómo organizar el rack resuelve la mitad del problema por su cuenta, y cómo se leen las medidas es la guía que conviene dejarle impresa al que apenas entró a trabajar.
Cuándo sí conviene algo más grande
Con cuatro sucursales, contabilidad centralizada, nómina complicada y pedidos automáticos a distribuidores, un sistema completo empieza a pagarse solo. Otro negocio, otro presupuesto, otra conversación.
Para una llantera de una a tres bahías, lo que resuelve el día sigue siendo simple. Una lista rápida, un buscador que entiende cómo habla el cliente y un ticket que sale bien a la primera.
Preguntas frecuentes
¿Una llantera de dos bahías necesita un sistema de agencia?
No. Esos sistemas se diseñaron para agencias con varias sucursales y un administrador de tiempo completo. Un taller chico paga módulos enteros que nunca abre.
¿El programa tiene que timbrar el CFDI?
No necesariamente, pero sí debe dejarle capturar los datos fiscales y sacar el desglose limpio para que su proveedor de timbrado o su contador lo emita sin capturar todo de nuevo.
¿Qué pruebo primero en una demostración?
Busque una medida desde el celular, parado junto al rack, con cronómetro. Si tarda más de treinta segundos o le pide iniciar sesión otra vez, ya sabe.
¿Vale la pena si cobro casi todo en efectivo?
Sí. El registro de qué llanta salió, con qué medida y qué DOT, no depende de cómo le pagaron. Eso es lo que le deja contestar un reclamo tres meses después.